Gente Maja

sábado, 22 de mayo de 2010

Un lugar en el Sol (A place in the Sun, 1951)

Hola a todos de nuevo corazones, tras casi un mes de ausencia forzada, vuelvo con esta magnífica película. Antes de nada, me gustaría agradeceros a todos vuestros comentarios de mis entradas anteriores y a Bruja Truca agradecerle el que las publicara por mí. A todos, gracias.
El film de se trata de una maravillosa historia de amor, que aunque en principio su argumento parezca un tanto trasnochado (chica rica se enamora de chico pobre), cuando la estás viendo, comprendes que es algo más.
George Eastam (Montgomery Clift) es el sobrino de un fabricante de bañadores de mujer y es contratado por éste. Allí conoce a Alice (Shelley Winters), una compañera de trabajo con la que inicia una relación en secreto, pues las normas de la empresa establecen que los trabajadores no pueden mantener ningún tipo de relación amorosa e íntima entre ellos.
Poco tiempo después, George, es invitado a una fiesta donde conoce a Angela Vickers (Elizabeth Taylor), una joven de la alta sociedad y de la que queda totalmente enamorado. Pronto comienzan una relación y piensan en boda.
Sin embargo, Alice está ahí, y es más, embarazada. George únicamente piensa en deshacerse de ella, pues puede truncar sus planes de ascenso social y su boda con Angela (de la que está realmente enamorado). Tramará un plan, pero en el último momento se echa para atrás... ¿o puede que no?
La cinta está basada en una obra de Theodor Dresier, Una tragedia americana.
En su visita a Hollywood a comienzos de los años 30, el cineasta soviético Sergei Eisentein, se fijó en esta novela para hacer una adaptación cinematográfica. En el estudio no hizo mucha gracia esta idea, por lo que le preguntaron al director el por qué de esta decisión y qué pensaba él sobre el protagonista del libro y sus circunstancias. El soviético dijo tajantemente: la culpa de todas las desgracias de los personajes la tiene la sociedad y los valores del capitalismo. La respuesta del estudio fue aún más tajante, le despidieron.
Sin embargo, los derechos de la novela ya habían sido adquiridos, y en la Columbia no andaban como para ir derrochando el dinero, por lo que mandaron llamar a Josef von Sternberg. El alemán, sin su descubrimiento más preciado, Marlene Dietrich, y sin su habitual cinismo soterrado, confió el guión a Samuel Hoffenstein, en una ardua lucha con Dresier por adaptar el guión. El resultado fue Una tragedia humana, con Sylvia Sydney, Phillips Holmes y Frances Dee en los papeles principales.

Veinte años más tarde, George Stevens fue el encargado de darle otra vuelta al asunto.
Se entendió a la perfección con Michael Wilson y Harry Brown, responsables del guión, y eligió a quien él consideraba que era el mejor director de fotografía del momento, William Mellor.
Los papeles protagonistas fueron para la jovencísima y sin embargo veterana Elizabeth Taylor, el retraído, extraño y sensual Monty Clift, y Shelley Winters.
Cuando llegó el momento de rodar surgió un problema: la Paramount no quería que la actriz Anne Revere (en la película hace de madre de George) estuviesa en la película porque había sido incluida en la lista negra de actores simpatizantes del comunismo. Stevens la quería a toda costa, por lo que el estudio tuvo que replegarse.
Con 19 años recién cumplidos, la Taylor era ya una actriz reconocida y de prestigio, y además por esta época, acaparaba toda la atención de los medios de comunicación por su boda con uno de los herederos del magnate hotelero Hilton. Para Elizabeth, mostrarse enamorada de un hombre en pantalla era un colorario necesario para su vida al otro lado de las cámaras. Por todo ello, el papel de Angela Vickers la llenó de esperanzas y se dedicó a él con todas sus fuerzas, atenta a las indicaciones del director y aún más a las del protagonista masculino.
Y es que para Elizabeth Taylor el encuentro con Montgomery Clift (del que nunca había visto ninguna película) representó un hallazgo de oro. Clift, como ella misma confesó, "es el tipo de hombre que una mujer podría cuidar." Es decir, un hombre con todas sus características externas de masculinidad, pero con una sensibilidad especial que hacía de él, más que una posible pareja sexual, un compañero y confidente ideal, un amigo para toda la vida.

Hasta algunos años más tarde, Montogomery Clift no le confesó su homosexualidad, a pesar de que en el plató de Río Rojo tanto John Wayne como Walter Brennan le hicieron la vida imposible por su condición sexual, tanto es así que cuando a Montgomery Clift se le ofreció un papel en otra película en la que estaría acompañado de John Wayne, lo rechazó sin pensárselo dos veces.

Los directivos de los estudios, que sabían de la sexualidad de Monty Clift y de la estrecha amistad que le unía con la joven actriz, cada cierto tiempo lanzaban todo tipo de rumores sobre un posible romance entre ellos.

Para Clift, la Taylor también fue otro gran hallazgo, ella no le desafiaba, con ella no tenía que hacer alardes de masculinidad, era una amiga, una confidente, una alumna.


El encuentro entre la belleza y sensualidad de Elizabeth Taylor y la belleza dulce y melancólica de Montgomery Clift cambió los estandares del romance en el cine, de la expresión de un romanticismo, dramático y profundo que hacía ganar credibilidad y fuerza a los personajes en lugar de restársela.

La cosecha de 1951 estuvo definida por Un lugar en el Sol, Un americano en París y Un tranvía llamado deseo.
A place in the Sun ganó seis Oscars de los nueve a los que optaba: director, guión, montaje, banda sonora, fotografía en blanco y negro y vesturaio para una película en blanco y negro.
No resultó vencedora en las categorías de mejor actriz de reparto (Shelley Winters), mejor actor principal (Montgomery Clift) y mejor película, que ese año recayó sobre Un americano en París.

La frase más importante de la película es simplemente maravillosa y dice: Te quiero. Te quise desde el primer momento en que te vi. Te quise incluso antes de verte por primera vez.
Un beso y hasta la próxima entrada corazones.

15 comentarios:

troyana dijo...

White Gold,
la película no la he visto,pero pinta muy bien.En cuanto a estos actores que le hicieron la vida imposible a M.Clift,lo cierto es que no me sorprende nada,dado el conservadurismo de la sociedad americana,especialmente en zonas rurales.
Afortunadamente,ante la adversidad y la incomprensión,siempre surgen aliados inesperados,como seguramente lo fué Elisabeth Taylor para Montgomery Clift.
Bss oro blanco!

almalaire dijo...

De entre las muchas cosas que tenía de bueno la tele de "antes" era la costumbre de poner ciclos de cine clásico en Prime Time. Ahí vi " Un lugar en el sol", resentida porque era la primear pelicula que ponían después de terminar el ciclo de Newman. Me gustó mucho...Creo que es uno de los mejores papeles de Montgomery Clift.

Saludos :)

Marcos Callau dijo...

La ví hace mucho tiempo pero la recuerdo como simplemente deliciosa. Le revisaré. Un abrazo

PEPE CAHIERS dijo...

Me sorprende la serenidad que podían transmitir los ojos de Elisabeth Taylor en esta película.

Anónimo dijo...

Me encanta este blog, no lo conocía hasta hoy, te paso mi correo por si te interesa que hablemos, no suele haber mucha gente por esta zona y de esta generacion que ame el cine de verdad.

bettedavis_margo@hotmail.com

Un saludo y encantada

Bruja Truca dijo...

Cuánto me alegra verte de nuevo por aquí después de no tener ordenador un tiempo y de los problemas con el blog.
La pelicula creo no haberla visto, y digo creo porque hace ya años cuando empezó a interesarme el cine clásico fue gracias a Elizabeth Taylor. No recuerdo haberl visto pero sé que es uno de sus mejores papeles.
En breve caerá. Un beso.

un completo gilipollas dijo...

No, si en el fondo es usted una romántica empedernida... excelente película, por cierto.

(y ya es mala suerte que mida usted 1,80... tiene todo lo que me enamora de una mujer... TODO! SI!)

Siempre suyo
Un completo gilipollas

Bruja Truca dijo...

Estimado gilipollas, se confude usted de persona romántica, la entrada no la he escrito yo, sino White Gold, yo sigo siendo una bruja sin romanticismo.
Y no es mala suerte que yo mida 1'80, no sabe usted lo bien que veo en los conciertos.

White Gold dijo...

Hola a todos y gracias por vuestros comentarios:

Troyana estoy totalmente de acuerdo contigo en que las malas relaciones entre Wayne-Clift son producto de la época (incluso hoy día es complicado)y efectivamente, por suerte Taylor y Clift se encontraron y fueron unos perfectos amigos: cuando Monty tuvo un accidente de coche mientras ambos rodaban "El árbol de la vida" Elizabeth se encargó de cuidarlo mientras estuvo en el hospital, y al salir, estuvo pendiente de que los paparazzi no le fotografiasen con la cara desfigurada. Una excelente amiga sin duda.

Almalaire, es cierto, yo también echo de menos esos ciclos de cine que ponían en la tele, en Canal2 Andalucía recuerdo que dedicaron uno a Monroe, a Bette Davis... deberían volver.

Marcos Callau, si la viste hace tiempo tienes que volver a verla, te gustará aún más.

Pepe Cahiers, lo malo del blanco y negro, es que no podemos ver los maravillosos ojos violeta de Taylor.

Anónimo, encantado de que te guste el blog y esperamos que sigas pasando por aquí.

Brula Truca, la verdad es que ultimamanete esrtoy pasando por un armaguedón tecnológico!!!!! pero encantado de voilver. Yo empecé amar el cine clásico por Katharine Hepburn en "María de Escocia".

Señor Gilipollas, efectivamente, ni soy mujer ni mido 1'80... y en cuanto a lo de romántico empedernido, eso únicamente es para el cine. Un saludo.

Gracias de nuevo a todos.

Mindthegap dijo...

Magnifica película con la que me siento muy identificado.

A pesar de su aparente linealidad argumental la película oculta un montón de cuestiones morales, eticas y metafísicas que la situan a años luz de películas similares.

Os la recomiendo si no la habeis visto ya que es una absoluta obra maestra.

Harpo dijo...

Aparte de lo comentado, decir que guarda muchos paralelismos con 'Match Point' de Woody Allen (o más bien al revés), tanto en la trama general como en pequeños detalles. Me permito poneros la crítica que escribí en Plumas de Caballo. Un saludo.

http://www.plumasdecaballo.com/generos/drama/un-lugar-en-el-sol-1951.html

White Gold dijo...

Mindthegap, suscribo totalmente lo que escribes en tu comentario. No tengo nada más que añadir.

Harpo, acabo de leer tu entrada sobre Un lugar en el Sol y es simplemente maravillosa.

Gracias!!!

Carlos dijo...

Muy bueno sus comentarios. El cine es mi segunda pasión, después de la lectura.
Saludos y felicidades.

Rocío dijo...

Amo el cine. Genial tu blog :) Enhorabuena , me encanta , de verdad . Te sigo , te dejo mi blog : http://more-than-words.over-blog.com

Susan Lenox dijo...

Es una peli, maravillosa, romántica, y con fondo
y estos dos actores, desprenden tal química
muy buena entrada.
Besos Bruja !!!!!!