Gente Maja

domingo, 18 de julio de 2010

GRETA GARBO (1º parte)

¡Viene la Garbo! Hasta ahora hemos dedicado en este blog algunas entradas sobre sus películas Ninotchka, La reina Cristina de Suecia y Mata Hari, y creo que es hora de centrarnos en esta maravillosa figura del cine: la mejor pagada de su época, las más importante... la estrella más rutilante de todo el star system de la época (con permiso de Marlene Dietrich, la única que no quedó eclipsada por Garbo)

La verdad es que me he decidido a escribir sobre ella porque hará cosa de un mes, mientras hacía zapping, en un canal que no suelo ver muy a menudo (por diferencias ideológicas y políticas) salía Glenn Close hablando de la esfinge sueca.

En ese momento corrí a por lápiz y papel para anotar toda la información posible, además completaré la entrada con datos del libro Movie Icon (una serie de libros, sobre todo de fotografía y con escasa lectura, dedicados a diversas figuras del cine de la época dorada).


Aviso que he puesto muchísimas fotografías porque uno de los objetivos de esta entrada es deleitarnos con la belleza atemporal de Greta Garbo.
"Lo que un hombre ve en otras mujeres cuando está borracho, lo vemos en Garbo cuando estamos sobrios"

Greta Garbo vivió 50 años aislada, pidiendo y rogando a todo el mundo que la dejasen sola, y cuanto más lo hacía, más crecía su mito... Pero, ¿qué había sido de aquel maravilloso rostro que fascinaba a distintas genereaciones de aficionados al cine?

John Barrymore, que protagonizó junto a ella Grand Hotel dijo una vez: "La Garbo sólo con aparecer en pantalla acapara nuestra atención, su encanto elimina nuestra torpeza... No se trata sólo de una interpretación, es algo que nos invade como un maleficio, una especie de magia... y esa magia tiene un nombre... Greta Garbo."


Greta Lovisa Gustafsson nació el 18 de septiembre de 1905 en el humilde barrio sueco de Södermalm (Estocolmo). Con sólo 14 años, su padre muere por lo que se ve obligada a trabajar en una barbería para poder apoyar a su familia económicamente. Tras este trabajo, consiguió otro en unos grandes almacenes donde pronto fue utilizada como modelo e imagen en distintas campañas publicitarias de la marca.

Aunque lo cierto es que Greta siempre fue una niña tímida que siempre soñó con ser actriz de teatro:
En 1922 le ofrecieron un pequeño papel en la comedia dirigida por Eric Petchser Pedro el vagabundo o Pedro el tramposo... en donde una joven y regordeta Garbo, que no se parece en absoluto a esa mujer fatal que años después haría suspirar de amor y pasión a millones de cinéfil@s y tendría a sus pies a toda la industria del cine, inicia su andadura cinematográfica.
En 1924 consiguió una beca para la Real Escuela de Arte Dramático de Estocolmo, tímida y preocupada siempre por su escasa educación, se mantuvo muy distante de las sofosticadas señoritas que allí se daban cita. Nunca llegó a terminar sus estudios. Y es que ese mismo año Greta captó la atención del realizador y director Mauritz Stiller, que supo intuir en ella una tremenda sensibilidad.

El flamante y egocéntrico director quiso moldear a Greta y construir un prototipo de mujer perfecta en la gran pantalla: le obligó a perder 10 kilos, le enseñó a vestir, trucos de belleza y como comportarse en sociedad. Y fue él quien le proporcionó el nombre más famoso del cine, el más aclamado y el que ha levantado más suspiros... Greta Garbo.


La primera película del tándem sueco fue La leyenda de Gosta Berlings, en ella la actriz interpreta a una condesa que se enamora de un sacerdote que había colgado los hábitos. En esta actuación apenas podemos ver ese magnetismo que años después embelesaría a medio mundo, pero Stiller seguía teniendo fe en ella.

La siguiente película que rodarían juntos se vino abajo en el último momento, y la Garbo se marchó a Berlín para rodar una película, allí el magnate del cine, Louis B. Mayer se encontraba viajando por Europa en busca de nuevos talentos. Mayer le ofreció un contrato a Stiller, pero éste puso como condición que la actriz sueca debía ir con él con otro contrato. El legendario magante aceptó y la contrató por 400 dólares a la semana y le espetó: "Dile a esa actriz que en América no nos gustan las gordas."

Y así, el 6 de julio de 1925 Stiller y Garbo llegaron a Nueva York. Allí, únicamente los recibió un fotógrafo de la MGM. Dos meses más tarde, ya en Hollywood, un comité formado por actores y figurantes de origen sueco les recibieron con flores, danzas y músicas típicas del país escandinavo. Sin embargo, la prensa seguía sin impresionarse, es más, satirizaban su aspecto de campesina europea y se mofaban de ella al compararla con mujeres tan glamourosas y estilosas como Mary Pickford o Gloria Swanson, las reinas del cine y el celuloide del momento.



En la MGM no sabían muy bien que hacer con ella, no sabían donde ponerla para sacarle el mayor partido posible, así que hicieron que posara como una deportista...

Su gran oportunidad llegó en el momento en el que, previa supervisión de Stiller, le ofrecieron protagonizar la cinta El Torrente, basada en la obra Entre naranjos, del valenciano Vicente blasco Ibáñez. El papel masculino corría a cargo de Ricardo Cortez. En esta película Garbo interpreta a una campesina española que se enamora de un aristócrata cuya madre se opone a su boda. Luego, ella se convertía en una afamada cantante de ópera en París... fue un papel flojo, pero importante por dos motivos: 1º, porque marcaría el prototipo de sus papeles posteriores (de femme fatale); y 2º, porque el público y la crítica comenzaron a fijarse en ella.
Su siguiente película, Tentación, fue un auténtico éxito de taquilla y crítica, y pronto el estudio comenzó a explotar la imagen de la esfinge sueca... todo a pesar su drama personal: a los pocos días de comenzar el rodaje, le comunicaron la muerte de su hermana y la MGM decidió prescindir de los servicios de Stiller.

Greta Garbo, preocupada por su ídolo caído y dubitativa de su talento, pensó en volverse a Suecia y en una carta dirigida a una amiga escribía "La vida me asusta."

Aunque ella comenzaba a despuntar, aún no tenía un compañero que le hiciese buenas réplicas en pantalla, así la MGM decidió emparejarla con el actor más veterano de sus filas y el más famoso y deseado: John Gilbert.

Su primera película juntos fue la aclamada y famosa El demonio y la carne. En esta película crearon un nuevo prototipo de lo que debía ser la pasión en pantalla (años más tarde haría lo mismo Elizabeth Taylor Y Montgomery Clift pero no con la pasión, sino con el romance). En las escenas de amor, Garbo parecía deborar a Gilbert con sus besos, y el erotismo crecía en cada escena.

Ambos actores se fueron a vivir juntos a la casa del actor y allí ella se adaptó muy bien a la vida en pareja y a los amigos del actor, pero siempre se negó a casarse con él... Una vez Gilbert, desilusionado, comentó a la prensa: "Ella dice que me he enamorado de la Garbo actriz, y debo admitir que efectivamente, así es."
Louis B. Mayer, perro viejo, quiso emparejarlos rápidamente en otra película, pero se topó con una piedra en su zapato: Garbo aceptaría, pero sólo si se le subía el sueldo. Y es que Gilbert ganaba 10.000 dólares a la semana, ella 600. Cuando la MGM se negó a subirle el sueldo a 5.000 dólares, cantidad que ella reclamaba, la Garbo pronunció su famosa frase "Me voy a mi casa." No fue una amenaza: se marchó y estuvo sin rodar 7 meses, y ante la apabullante indiferencia de la sueca, el magnate cedió a sus exigencias. Era la primera vez que alguien le hacía frente.
Su siguiente película juntos, fue Love (adaptación de la novela Anna Karenina), en donde queda patente que las mejores poses de Garbo se suceden cuando la actriz está recostada o tumbada. Después vendría La mujer ligera (también junto a Gilbert, que ya estaba prometido con otra mujer). Esta película fue la última colaboración en el cine mudo con el galán Gilbert.

Mientras rodaba Orquídeas salvajes, Greta Garbo recibió la triste noticia de la muerte de su mentor, Mauritz Stiller. Ella quiso dejar de rodar la cinta "Sólo habrá un muerto en pantalla." Pero el permiso le fue negado.

El inicio en 1927 del cine sonoro había echo temblar los cimientos del cine, pues las grandes figuras de la gran pantalla, como Charles Chaplin, Gloria Swanson, Mary Pickford o el mismo John Gilbert se estaban viniendo abajo. El sonido produjo, pues, nerviosismo en Hollywood y muchas de las más rutilantes figuras vieron su final, por ejemplo, el partner de Garbo, que había hecho suspirar de amor a miles de damas, ahora éstas se reían de su voz chillona.
La MGM estaba nerviosa, no podía permitirse perder a uno de sus bienes más preciados, por lo que mantuvo a Greta Garbo con la boca callada hasta 1930, más tiempo que al resto de estrellas, para darle tiempo a perfeccionar su inglés.

En 1930, Mayer y Thalberg la presentaron como la poco atractiva prostituta Anna Christie, el director fue Clarence Brown, su director fetiche. "Give me a whisky", fue lo primero que dijo Greta Garbo en la pantalla a los 16 minutos de comenzar la cinta.
Se rodaron dos versiones de la película: una en inglés y otra en alemán. La sueca superó con nota esta terrible prueba de fuego: se afianzó como la estrella más importante del momento, la película fue un aunténtico éxito de crítica y público y obtuvo su primera nominación al Oscar como mejor actriz. Ese mismo año sería también nominada a la estatuilla dorada por su interpretación en la película Romance.

Los tonos dulces, cansados y melancólicos con los que Greta hablaba no hacían sino que creciera aún más su mito.


En el año 1931 rodó junto a un jovencísimo Clark Gable (irreconocible sin ese bigotillo) la película Susan Lenox
En la famosísima Mata Hari, interpreta a la archiconocida espía que seduce a Ramón Novarro. Al hilo de esta película, un periodista dijo: "Al público parece gustarle que Garbo muera en pantalla" Aunque es cierto que en esta película Garbo parece que va a su muerte como si se dirigiese a su coronación.
En el año 1932 el estudio decidió por primera vez rodearla de grandes decorados y unos compañeros de cartel impresionantes, hasta ahora (a excepción de las películas con Gilbert) todo el peso recaía sobre ella.

Si hay algo en lo que todos los que trabajaron con ella están de acuerdo es en su profesionalidad y responsabilidad para con su trabajo. Tenía relaciones muy simpáticas y amables con todo su equipo: su idiosincrasia lo imponía.
Cuando estaba actuando insistía en que pusiesen pantallas negras a su alrededor para que nadie del equipo la desconcentrase y simepre que podía, trabajaba con el mínimo de personal imprescindible.

Como curiosidad, en la película Como tú me deseas, hizo su única aparación de rubia platino. Se trata de la última película con su anterior contrato. Tras rodarla se marchó un tiempo a Suecia y fue entonces cuando comenzaron los primeros rumores sobre su retirada, tenía 27 años... y sus mejores papeles aún estaban por llegar.



Sentía desprecio por muchos de los papeles que interpretaba, los de vampiresa o femme fatale,"Me dan risa", solía decir.
Nunca quiso jugar al juego de Hollywood: no asistía a los estrenos, no concedía entrtevistas, no firmaba autógrafos. No se centraba en la meca del cine, y llegó a cambiar de casa hasta 11 veces.


En el año 1932, Greta Garbo estaba en la cumbre de su éxito y como he dicho anteriormente, aún no había interpretado sus mejores papeles. Cuando en 1933 volvió a Estados Unidos para rodar La reina Cristina de Suecia, exigió un aumento de sueldo (que la convertiría en la estrella mejor pagada), y también consiguió por contrato no volver a interpretar papeles de femme fatale... ahora ella era la reina de la MGM, o mejor dicho, ella era la MGM.
Importante es de destacar que para esta película exigió a los estudios que su pareja en pantalla fuera el ya pasado de moda John Gilbert y no Laurence Olivier.
La Reina Cristina de Suecia, a pesar de que para muchos es su mejor papel (yo no lo creo) la película fue un fracaso de taquilla, y a esta derrota le siguió otra, pues El velo pintado, tampoco consiguió la recaudación esperada.

"Se ha convertido en la musa trágica oficial de Hollywood."



Tanto en Anna Karenina (1935, y que le hizo ganadora del premio del Círculo de Críticos de Nueva York) como en Margarita Gautier (1936, que supuso su tercera nominación al Oscar), interpreta a una heroína que vivía, padecía sufría y después moría; en los últimos romances de la Garbo, la carne y el espíritu se funden hasta crear una especie de religión, y en ella, la Garbo es siempre el supremo sacrificio.
Estas películas supusieron una reconciliación con el público.




"Se puede sentir el momento en el que su espíritu abandona su delicado cuerpo." escribió un crítico para describir la escena de su muerte en Margarita Gautier, película en la que, según escribió otro crítico, la llevó a la cumbre de su arte.





A finales de 1939, Greta Garbo desgarró su velo trágico e hizo una magífica interpretación cómica, su primera interpretación cómica... Ninotchka.

Con Ernst Lubitsch como director y Billy Wilder como uno de los guionistas, la película supuso un auténtico taquillazo, nada más y nada menos que 2'5 millones de dólares de recaudación para un país que acababa de salir de una grandísima depresión económica y estaba a las puertas de entrar a participar en la II Guerra Mundial.

Esta II Gran Guerra hizo mella también en el prestigio de la Garbo y la MGM, ya que el 40% de los ingresos del estudio venían de Europa, y con este mercado cerrado, todos los actores y actrices de Hollywood se vieron obligados a rebajar su sueldo para mantener el equilibrio del sistema: de 750.000 dólares, la mujer divina pasó a cobrar 250.000


Como curiosidades, del rodaje de Ninotchka, Greta Garbo se negó a recibir a Ernst Lubitsch e insistió en verlo dentro de su coche, y fue allí donde discutieron determinados aspectos del personaje y del contrato (ella tenía mucho miedo a la escena de la borrachera, pues pensaba que haría caer su prestigio); otra anécdota sucedión con Billy Wilder, a quíen echó del set de rodaje porque según ella "Había demasiada gente y no podía concentrarse."





Su última película fue La mujer de las dos caras... que no pienso describir, pues dio al traste su carrera: el director George Cukor se empecinó en darle una vuelta al look de la Garbo y a la imagen que todos teníamos de ella, así que no se le ocurrió otra cosa que vestirla y peinarla de tal modo que pareciera que tenía 10 años más, ya no era esa mujer fascinante de antes... el director de vestuario de la película, tras hablar con George Cukor y no llegar a nada en claro con el director, se levantó y antes de dar un portazo en las narices del otro le espetó: "Cuando el glamour acaba para Greta Garbo también acaba para mí."


"Han hecho de ella un payaso, un bufón, un mono subido a un palo", escribió un crítico muy enfadado al ver la película.

Nadie en ese momento sospechó que el fracaso de esa tonta comedia de sexo acabaría siendo el canto del cisne de la sueca.

Cuando se retiró, Greta Garbo tenía 36 años, eran joven, guapa y rica... muchos intentaron que volviera a la gran pantalla y rechazó protagonizar Un tranvía llamado deseo ("Soy demasiado masculina", dijo) y una película de Hitchcock.

Entre sus manos ahora tenía tiempo... de vez en cuando, se rumoreaba sobre su vuelta al cine, y fue asediada y acosada por medios de comunicación y admiradores hasta el final de sus días, el Domingo de Resurrección 15 de abril de 1990.

En 1954, le fue concedido el Oscar honorífico por toda su carrera, pero no fue a recogerlo, porque como ella misma dijo "No quiero verle la cara a nadie."

La divina es inmortal... ha trascendido los altos y bajos que imponen las modas y ha permanecido en nuestra memoria (y en la de millones de aficionados al cine) como una diosa... y es que la persona pasó a convertirse en mito, y el mito en leyenda.

"¿Es usted Greta Garbo?" le preguntó una vez una fan, y ella le contestó "YO FUI GRETA GARBO"

¿Qué importa realmente quién fuera Greta Garbo? Ella es sólo una proyección de luces y sombras en la que nosotros proyectamos nuestras miradas llenas de fantasías y deseos, de admiración y adoración, sobre esa increíble imagen... Ella fue la auténtica y verdadera ilusión del cine.

(Continuará)

9 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Realmente su rostro es eterno. Yo, personalmente, la prefiero a la Dietrich aunque puede ser un error compararlas. Un gran trabajo.

Cristina dijo...

Gracias.
:)

Atticus Grey dijo...

La vida de la Garbo es tan cautivadora como su belleza. Ojalá pronto veamos una biopic sobre su persona ahora que están de moda las biografías cinefilas. Aunque, pensandolo bien, no me imagino a nadie dando la talla con el papel de la Divina. Genial esta entrada. Te sigo.

troyana dijo...

Buen repaso a su trayectoria,Bruja,aunque me he quedado con ganas de más anécdotas personales,intuyo fué una de esas mujeres independientes y trasgresoras,tan poco habituales en la época.A ver si en próximas entregas,nos deleitas con algo más acerca de sus amistades,sus pasiones,sus filias,sus fobias....etc.
bss

White Gold dijo...

Marcos, estoy de acuerdo contigo en que su rostro es eterno... de echo, es considerado como el más bello y perfecto que ha pasado por la gran pantalla. En cuanto a lo de Dietrich, yo no puedo elegir entre ellas, creo que son los dos primeros grandes mitos del cine. Gracias.

Cristina, gracias a ti por leer y escribir por aquí.

Atticus Grey, que la Garbo era bella no hay duda, pero creo que hay otras actrices, como Marlene Dietrich, con vidas mucho más movidas e interesantes, una vez que se retiró del cine, la vida de la Garbo fue bastante monótona: encerrada en su piso de Nueva York, salía de vez en cuando a una tienda de antigüedades (casi nunca compraba nada)y de vez en cuando se reunía con algunas amistades (un círculo súper reducido, entre los que se encontraba Aristóteles Onasis)... y poco más. Y lo de la biografía, no creo que sea buena idea, porque, por ejemplo en el Aviador (Martin Scorsese, 2005) Kate Blanchet interpreta a Katharine Hepburn, y realmente... la pintan como alguien egocéntrico, egoísta, caprichosa, vanidosa... en resumen, estúpida y pérfida son las palbras... prefiero recordar a todas estas actrices de otra forma...
gracias!

Troyana, no soy Bruja, pero gracias por tu comentario. Fue, como la mayoría de las actrices de esa época, no adelantada, sino que directamente hizo lo que le dio la gana sin tener en cuenta los convencionalismo de la época... gracias!

Bruja Truca dijo...

Muy buena entrada White Gold. Pero no estoy de acuerdo contigo cuando dices que hizo lo que le dio la gana sin tener en cuenta convencionalismos de la época. Sin ir más lejos siempre escondió sus relaciones con incontables mujeres. Eso es algo que he echado de menos en esta entrada, un comentario referente a su sexualidad. La Garbo era bellísima, (no era femenina) pero era muy guapa y muy probablemente, lesbiana o bisexual, como mínimo.
Ahora me estoy leyendo el libro "Greta y Marlene" y me inclino por lesbiana.
Un abrazo.

White Gold dijo...

Hola Bruja!!! Pues no he hablado de la sexualidad de Greta Garbo porque realmente me da igual con quien se acostara o dejara de acostarse, o si le gustaban los hombres o las mujeres, o los dos... Me he centrado en sus películas e interpretaciones, en el cine: me gustan ella y su arte; su forma de interpretar y su atemporal belleza y glamour. Tan sólo he dedicado unas líneas a Gilbert porque, considero, fue su relación más importante, ya que compartieron mucho personal y laboralmente.
Y lo de los convencionalismos de la época, yo creo que sí que los rompió, puesto que su círculo íntimo de amistades, y el mundillo artístico sabían de su bisexualidad, en la MGM no eran una excepción... ella tampoco se dejaba ver en público con Gilbert salvo en el estreno de la película Gran Hotel. No tenía la obligación de airear su vida privada.
Greta siempre insistió y luchó en que su vida privada era única y exclusivamente suya; la sueca dijo una vez "Al contar tus intimidades dejan de ser tuyas, y eso degrada a las personas", con esa filosofía de vida no es de extrañar nada de eso.
1 beso!!!

Maria H. Sanchez dijo...

me gusta Greta y es por ello por lo que he encontrado tu blog. me parece interesante la magnifica colección de fotografías que tienes. me gusta mucho tu blog! un saludo y hasta pronto^^

Susan Lenox dijo...

Qué puedo decir,sobre la Divina; a los 6 áños
en mis padres veían LA REINA CRISTINA DE SUECIA
y me quedeé hiptotizada, y así sigo........
fue la mejor, EL ROSTRO MÁS BELLO, creo que no volverá a darse nada igual.
Saludos.