Gente Maja

viernes, 5 de octubre de 2012

Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941)



¿Cómo definir esta película? Obra cumbre del séptimo arte.

Considerada hasta hace poco por muchos organismos y críticos de cine como la mejor película de todos los tiempos (opinable, evidentemente), lo cierto es que nos encontramos ante una de las películas más grandes jamás realizada. A nivel técnico no inventó nada, pero utilizó los recursos existentes con una maestría tal, que nadie hasta ese momento lo había hecho: el realismo poético, juegos de iluminación con abundantes claroscuros, picados y contra-picados, uso de maquinaria como por ejemplo, grúas, se alteró la cronología de los sucesos, etc, además su es estructura narrativa fue pionera en el cine: una historia contada en flashbacks, que se revela a través de la historia de un periodista.
Sin embargo, en su día fue un fracaso absoluto de cara a la taquilla, aunque muy bien recibida por la crítica. No fue hasta la década de los 50 cuando se revisionó este film, principalmente por los entendidos franceses, y más tarde en Norteamérica.




Un importante financiero estadounidense, Charles Foster Kane (Orson Welles), dueño de una importante cadena de medios de comunicación, que abarca desde la prensa escrita hasta la radio, líder de dos sindicatos y una amplia colección de obras de arte, muere en Xanadú, su residencia en forma de castillo. Su última palabra es "Rosebund", y la cuestión ahora es ¿qué o quién es Rosebund...?



Arriba Xanadú, la enigmática casa del protagonista. Abajo, proceso de construcción de los decorados de la mansión.



Es esta la primera película de Orson Welles, lanzada por la RKO, y con guión del propio Welles y Herman J. Mankiewicz. Para la realización de esta maravilla de film se inspiraron en la vida de William Randolph Hearst. ¿Quién era este magnate de los medios de comunicación norteamericanos?

Se le considera inventor y promotor de la prensa amarilla o sensacionalista y cuyo único cometido era acaparar más volumen de venta en el mercado de la prensa escrita; su monopolio dentro de los mass media fue probablemente el mayor de toda la historia (incluso por encima de Berlusconi). Su mayor logro fue el caldear aún más el ambiente en la Guerra de Cuba de 1898 entre España y Estados Unidos. ¿Su línea periodística? I make news (Yo hago las noticias).

Orson Welles se convirtió en una celebridad en Estados Unidos tras el suceso radiofónico de La Guerra de los Mundos con el que hizo creer a los norteamericanos que iban a ser invadidos por una civilización extraterrestre. Eso fue en el año 38, bien, pues para el año siguiente, 1939, La RKO Pictures le puso encima de la mesa un cuantiosísimo contrato, que evidentemente, no rechazó. De la noche a la mañana se convirtió en la nueva sensación de Hollywood.
Una curiosidad de esta película, es que sus actores no eran estrellas de renombre, es más para muchos de ellos se trataba de su primera aparición en el cine, algo que el estudio miró con mucho preocupación, sin embargo, las prisas con las que contrataron a Welles no les dejó margen de negociación, ya que el director se aseguró la práctica totalidad de las decisiones que tuvieran que ver con el film.

Mankiewicz llevaba tiempo pensando en hacer una película basada en un personaje real, y de hecho ya había elaborado un guión basándose en John Dillinger (el gángster de El bosque petrificado), pero finalmente el proyecto se cayó. Herman J. Mankiewicz tenía problemas con el alcohol, y no fue una excepción la etapa en la cual elaboró el guión, siendo constantes las recaídas.

Por miedo a tomar represalias, dada la magnitud del personaje en que se basaba la película, el proyecto del film se llamó RKO 281, y se rodó entre junio y octubre de 1940. El presupuesto inicial estipulado era de unos 725.000 dólares, finalmente costó en torno a 100.00 más.

Como curiosidad, en 1999 se hizo una TV-movie llamada RKO 281 en la que se cuentan los entresijos del conflicto que acompañó a la gestación de este mito del séptimo arte.


Orson Welles, Herman Mankiewicz y el actor John Houseman, escribiendo el guión de Ciudadano Kane mientras Herman recibe los cuidados de una enfermera.



El estreno de la película se esperaba para febrero del 41, y en enero se haría un pase previo para los miembros del estudio y algunos medios de comunicación. Friday magazine, publicó un artículo en el que punto por punto, comparaba a Hearst con el personaje de la película. Esto esto era el inicio, pues en los días siguientes los periódicos no hacían más que publicar artículos incendiarios contra Hollywood... Hearst se lo había montado muy bien, su estrategia era la de atacar a todos los estudios y chantajear a los cabezas visibles de éstos con publicar noticias sobre sus vidas íntimas y las de sus estrellas más taquilleras, ¿qué quería? que toda la totalidad de los estudios presionaran a RKO para que esa película jamás viera la luz. Louis B. Mayer incluso llegó a ofrecer dinero... pero tras largas y arduas deliberaciones, el gabinete jurídico de la RKO Pictures anunció el 21 de enero de 1941, que Ciudadano Kane sería lanzada al mercado, aunque recortando su duración (apenas 5 minutos) y suavizando algunas escenas.






Uno de los eternos debates de Ciudadano Kane es el que gira en torno a la autoría del guión. Desde el principio Welles se vendió a sí mismo como el creador de todo situándose muy por encima Herman J. Sin embargho la secretaria de de éste diría años más tarde que vio a Orson Welles en contadas ocasiones y que ella escribió todo lo que su jefe le dictó, desde el primer párrafo hasta el último. Pero Welles tenía también su propio secretario, que dijo que introdujo cambios y correcciones aplicados al borrador final.

Lo cierto es que si uno escribió más que el otro, o simplemente hubo una colaboración, o qué se yo... poco importó: en la gala de los Oscar, de las 9 nominaciones que obtuvo, incluidas las categorías de mejor director, mejor actor principal, mejor película, fotografía en b/n, BSO, sonido, montaje y dirección artística, se alzó únicamente con el Oscar al mejor guión original, para Welles y Mankiewicz.

Personalmente, creo que lo que molestó a Herman J. no fue tanto el compartir los méritos de este maravilloso guión, sino que Orson Welles, como buen ególatra que era, tratara de autoadjudicarse todo el mérito.



Welles y Mankiewicz.



Es evidente que Welles nunca confirmó que la fuente principal para la inspiración del personaje de Kane fue William Randolph Hearst, aunque más bien hizo una caricatura. El historiador de cine Don Kilbourne escribió: "(...) los discursos de Kane son copias literales de los de Hearst", además también dice que el personaje se compuso en gran medida gracias a sus propios periódicos y a la imagen que él proyectaba en ellos.

¿Y qué significa Rosebud? para David Thomphson "es el secreto más grande del cine"; según Gore Vidal así es como llamaba Hearst al clítoris (sí, habéis leído bien) de Marion Davies, una de sus amantes.
Aunque otros historiadores de cine se muestran más partidarios de definir la palabra como un conjunto de sentimientos acerca de su infancia perdida: la falta de unos padres, un hogar, el cariño de sus progenitores...




William Randolph Hearst.


Muchos son los que ven en Ciudadano Kane un intento de crear un nuevo estilo cinematográfico al estudiar las diversas formas de creación de películas y la combinación de ellas en un único film. A nivel técnico, los más innovador es el uso prolongado, por parte de Gregg Toland, de las lentes telefoto y un foco más profundo.
Otro método poco ortodoxo en cine fueron los tiros de ángulo bajo que muestran la escena con perspectiva de abajo-arriba y que permitían ver la práctica totalidad del fondo.
También se evita la tradicional narración lineal y cronológica de los acontecimientos contando la historia a través de flasbacks, así como el uso de múltiples narradores para contar la vida del protagonista, algo desconocido hasta entonces en Hollywood. cada narrador cuenta una parte diferente de la vida de Hearst y distintos aspectos de su personalidad, solapándose unas historias con otras.

Y como no, la mayor técnica de todas, que cuando acaba la película te quedan más interrogantes que cuando empieza a verla.



Mención especial merece también la Banda Sonora Original, compuesta por Bernard Herrmann, que tuvo doce semanas para componerla y llevarla a cabo. hay secuencias en la película que giran en torno a la música. Se caracteriza, como todo lo que hay en la película, por ser totalmente atípica, enigmática y contundente.





Estreno de la película.



Otros detalles y curiosidades:

- Los periódicos propiedad de Hearst, como es lógico, no anunciaron la película y emprendieron una campaña de difamación contra Welles.
- Muchas salas de cine se negaron a proyectar la película por miedo a las represalias de William Randolph Hearst.
- En las grandes ciudades como Los Ángeles, Nueva York o Chicago la película fue un éxito, y no tanto en los pueblos y ciudades pequeñas.
- Todos los esfuerzos de Hearst por sabotear la película fueron en vano, y e más actualmente toda referencia a su vida te conduce inevitablemente a la película.
- El director sueco Ingmar Bergman expresó su disgusto por la película, definiendo a Welles como "cineasta infinitamente sobrevalorado".
- Montgomery Burns, el malo malísimo de Los Simpson está basado en el personaje Charles Foster Kane, y es ya clásico el capítulo en que busca a su osito de peluche que representa su particular "Rosebud".

- Ha sido elegida la mejor película de la historia por:

- La revista Time Out, 1995;
- Asociación de críticos de Rumanía, 1995;
- Asociación de críticos franceses, 1995;
- Revista Kinovedcheskie (Rusia), 1995;
- Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF), 1995;
- American Film Institute, 1998;
- revista Village Voice, 1998;
- Revista Sight&Sound (Reino Unido), 1962, 1972, 1982, 1992, 2002;
- Revista Cahiers du Cinèma (Francia), 2007.



Hasta la próxima entrada corazones.


jueves, 27 de septiembre de 2012

¡Más madera! (Los Hermanos Marx en el Oeste) 1940



Receta para hacer una película de los Hermanos Marx: gags hilarantes llenos de humor absurdo pero inteligente + algún número musical donde cante Groucho + Chico tocando el piano + Harpo tocando el arpa  + frases para la posteridad de Groucho + mímica de Harpo + Chico urdiendo algún tipo de timo + alguna que otra chica guapa + (en ocasiones) historia de amor totalmente prescindible, y que pase desapercibida, impuesta por la productora de cine.


Quizás pueda parecer fácil, pero no lo es. Los Hermanos Marx no fueron simplemente cómicos, crearon un tipo de humor: el humor de Los Hermanos Marx, totalmente intrasferible a nadie que no fueran ellos mismos.  

Tenían su propio sistema cómico: el de la liberación de los impulsos elementales, casi infantiles; las persecuciones tenaces y locas de las mujeres que les gustaban; la eterna destrucción magnifica (para muestra la de la escena del tren de ésta película); el frenesí del movimiento sin sentido; el convertirse porque sí en centro de animación sin objeto.


Pero vamos a la película que nos ocupa, porque Los Hermanos Marx en el Oeste marcaría un punto y aparte en la carrera de los Marx: fue el comienzo del declive. Pondría de manifiesto los primeros síntomas de fatiga de los Hermanos Marx. Sin Zeppo, sin Margaret Dumont (la llamada "hermana Marx") y con una clara imposición del estudio, la Metro Goldwyn Mayer.


La cara de Groucho parece decir: "Con lo que ha "sío" una."


Los Hermanos Marx en el Oeste fue la décima película de los Marx y la segunda con la Metro.

Dirigida por Edward Buzzell nos cuenta la historia de Quentin Quayle (Groucho) un hombre del Este que va hacia el Oeste para hacer fortuna. En la estación de tren se cruza con dos hermanos, Joe y Rusty Panello (Chico y Harpo) Primer gag cómico al más puro estilo Marx.

Una vez en el Oeste, los hermanos Panello trabajarán para el viejo Wilson, que les dejará, a modo de préstamo, las escrituras de propiedad de "La Cañada del Muerto."

Mientras, "Red" Baxter intentará por todos los medios conseguir dicha escritura para que la compañía de ferrocarriles a la que representa pueda abrir un paso hasta el Pacífico. Y entre todo este sindios, Terry Turner, el prometido de Eva, la nieta de Wilson, pide ayuda a Joe y Rusty para recuperar la escritura de La Cañada del Muerto, pues es el único medio para la reconciliación de las familias de los prometidos.


Cuándo se está viendo la película hay algo que no cuadra: la patética historia de amor entre Eva y Terry. En el ritmo vertiginoso del sistema cómico de los hermanos Marx no hay cabida para un romance que no sea absurdo por sí mismo. Y a esto es a lo que me refería antes cuando dije que se notaba una clara imposición del estudio, de la Metro.

El argumento de la película podría haber cuajado mejor si lo hubieran dejado en un simple pulso de la codicia entre los personajes de la película: los personajes que interpretaban los Marx y la compañía de ferrocarriles.





La película deja una sensación agridulce, pues es una película de las que podríamos denominar "flojas" (para ser) de los Hermanos Marx y sin embargo contiene varios de los mejores gags de los mismos y una de las mejores escenas que he visto en una película de Groucho, Harpo y Chico: la escena del tren es simplemente genial. Sólo los Marx desmontarían la propia madera de la que estaba hecho el tren para echarle madera al tren. Escena que tenemos que atribuir a su creador, Buster Keaton, que traía mucha experiencia de El Maquinista de la General.





Está considerada como un western/comedia/musical aunque yo creo que es una parodia de los western.

Tiene frases y diálogos realmente brillantes; como aquella escena en la que Chico quiere hacer una llamada de teléfono y Groucho con indignación le dice: "Estamos en 1870 y Bell aún no ha inventado el teléfono". Y su cara de "que idiota es".


Aquí la música también forma parte importante, como siempre, de las películas de los hermanos Marx; Groucho cantando y tocando la guitarra, Chico tocando el piano y Harpo tocando el arpa y la armónica.



Siempre me ha llamado la atención la destreza de Chico Marx al piano con la mano derecha. Cuando leí que  la profesora de piano que tuvo a los 10 años sólo sabía tocar el piano con la mano derecha el misterio se resolvió.




"En cuánto toco las cuerdas del arpa dejo de ser un actor." (Harpo Marx)





Soy totalmente consciente de que mi entrada sobre esta película es realmente ambigüa y ahora viene el dilema: recomendar o no recomendar, esa es la cuestión. Así que para quitarme responsabilidad sólo os diré una cosa: Es la mejor película de las peores de los Hermanos Marx y la peor película de las mejores de los Hermanos Marx. 


Saludos, gente.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Psicosis (Psycho, 1960)

Si sigue alguien por ahí, quiero que sepa que no estamos muertos. Y tras más de dos meses de ausencia creo que es hora de retomar el blog. 

Antes de nada, decir, que tras tanto tiempo sin publicar nada, me sorprende que el número de seguidores siga aumentando. Gracias, gente =)

Y que mejor vuelta que revisando una de las películas más famosas de todos los tiempos. Así, a lo grande, a lo loco...






Si entre los presentes queda alguien que no haya visto Psicosis, que vaya a verla, le esperamos, porque aquí va a haber SPOILERS.





La que con toda probabilidad sea la película de terror más influyente de la historia, para Alfred Hitchcock fue un lienzo donde experimentar con la técnica. Y es que, esta película rodada en 1960, fue calificada por el propio Hitchcock como su película más experimental.
Psicosis y, más tarde, Los Pájaros (The Birds) en 1963, fueron películas con las que el maestro del suspense se propuso experimentar con la técnica para adaptarse a las exigencias de un nuevo público, ávido de más realismo y menos mojigatería.


Psicosis cuenta la historia de Marion Crane, (Janet Leigh) una mujer que trabaja como secretaria y que está enamorada de un hombre casado, con el que mantiene encuentros esporádicos en hoteles. Hitchcock nos la presenta en un hotel de Phoenix, a las tres menos diecisiete de la tarde. El director, acostumbrado a abrir sus películas con un plano de exposición de lo más lejano a lo más cercano, en esta ocasión, sintió la necesidad de mostrarnos la ciudad y la hora exacta del momento: las tres menos diecisiete, para mostrarnos  así que Marion sustituye su hora de almuerzo por acostarse con su amante. Janet Leigh aparece en sujetador, John Gavin con el torso desnudo.



Esta escena, que hoy nos parece trivial, en 1960 no lo era tanto.


Cuando Marion vuelve a la oficina donde trabaja en una inmobiliaria, su jefe aparece y le encarga que lleve al banco cuarenta mil dólares. Pero el dinero nunca llega a ser ingresado en el banco. Marion ve la oportunidad de fugarse con su amante. En su fuga, es perseguida por un agente de policía e incluso tiene que cambiar de coche.

Por la noche diluvia y decide hospedarse en un hotel, el de Norman Bates, (Anthony Perkins) un tipo simpático y tímido. Atiende el hotel, es taxidermista por afición y cuida de su madre enferma.




Ahora todos conocemos la famosa escena del asesinato en la ducha y a algunos les sonará de oídas el nombre de Norman Bates como psicópata aún sin haber visto la película. Pero cuando la película se estrenó quien se iba a esperar un asesinato tan inesperado, tan brutal y tan pronto de la protagonista de la película.

Hasta el momento en que asesinan a Marion en la ducha, lo normal hubiera sido esperar el desenlace de la historia de una chica que roba cuarenta mil dólares. Hitchcock hace especial hincapié en la cifra y en el policía que sigue a Marion. En definitiva, en la historia del robo. La gente esperaba saber que pasaría con la chica, nadie esperaba que una anciana la acuchillara en la ducha. Y de eso se trataba.




Los chirriantes violines de la famosa banda sonora del habitual de Hitchcock, Bernard Herrmann, acompasan el ritmo de cada cuchillada.


Entonces oímos a Norman Bates gritándole a su madre que "hay sangre".



Vemos a Norman limpiando la escena del crimen. Mete el cadáver en el coche y hunde el coche en el río. Sabemos que se ha cometido un asesinato y que hay un cadáver dentro del maletero del coche y, sin embargo, cuando el coche para de hundirse y, por un momento, parece que quedará fuera del agua, una parte de nosotros desea que se hunda de una vez. "Es un instinto natural" dijo Hitchcock.

Nunca antes, un personaje protagonista había muerto tan pronto en una película. Y, sin embargo, a partir de aquí comienza la verdadera película. Hitchcock juega a despistar al espectador durante todo el metraje: "Usted sabe que el público intenta siempre anticiparse a la acción, adivinar lo que va a pasar, y le gusta decirse: "¡Ah! ya sé lo que va a pasar ahora". Por tanto, no sólo hay que tener esto en cuenta, sino dirigir los pensamientos del espectador". (El cine según Hitchcock, de François Truffaut)


Por eso, por ejemplo, cuando Norman Bates sube las escaleras de la casa para convencer a la madre de que tiene que llevarla al sótano se las arregla para que el espectador, ocupando toda su atención en la conversación de Norman y su madre, no se de cuenta de que mientras escucha, la cámara a cambiado de posición en un golpe maestro: "Elevé la cámara cuando Perkins sube la escalera. Entra en la habitación y no se le ve, pero se le oye. Luego vemos a Perkins que baja a su madre a la cueva. No podía cortar el plano porque el público tendría sospechas: ¿por qué se retira la cámara tan pronto?. En ese momento, mantengo la cámara suspendida que sigue a Perkins cuando sube la escalera y, para que el público no se interrogue sobre este movimiento, le distraemos haciéndole oír una discusión entre la madre y el hijo. El público presta tal atención al diálogo que ya no piensa en lo que hace la cámara, gracias a lo cual ahora estamos en la vertical y el público no se extraña de ver a Perkins transportando a su madre vista en vertical por encima de sus cabezas. Para mí es apasionante utilizar la cámara para engañar al público, desviando su atención".  (El cine según Hitchcock, de François Truffaut)




En Psicosis, los experimentos con la cámara de Hitchcock hacen casi todo el trabajo. Utilizó un equipo de televisión para rodar con mayor rapidez y la película costó ochocientos mil dólares y en 1974 ya había recaudado trece millones de dólares. Seguramente sea la película más rentable del maestro.



Sexo, robo, asesinatos y, como colofón final, una psicopatía. 

Tras asesinar a su madre, el sentimiento de culpabilidad hace que Norman adopte su personalidad. La taxidermia, le ha ayudado a conservar el cadáver de su madre y, de vez en cuando, como negación a su matricidio, se viste como ella, se peina como ella y cuando le amenazan los sentimientos sexuales se transforma en su madre muerta.

¿Cómo lo descubren? Bueno, algo tengo que dejaros a vosotros.






La película está basada en la novela de Robert Bloch que basó el personaje de Norman Bates en un asesino en serie de Wisconsin, Ed Gein, que mantenía el cádaver de su madre en el sótano. Lo que animó a Hitchcock a realizar la película fue el inesperado asesinato de Marion Crane. 



Cuando se estrenó, Psicosis recibió unas tibias reseñas por parte de los críticos, pero las colas de los cines daban la vuelta a la manzana. 

"Creo que para nosotros es una gran satisfacción utilizar el arte cinematográfico para crear una emoción de masas. Y, con Psycho, lo hemos conseguido. No es un mensaje lo que ha intrigado al público. No es una gran interpretación lo que ha conmovido al público. No era una novela de prestigio lo que ha cautivado al público. Lo que ha emocionado al público era el film puro." (El cine según Hitchcock, de François Truffaut)

Amén.






Hasta pronto, gente.

lunes, 2 de julio de 2012

El Zoo de Cristal (The Glass Menagerie) 1973




Quizás, muchos de vosotros esperabais al ver este titulo, una entrada sobre la película dirigida por Paul Newman en 1987. Pero las obras de Tenneesse Williams suelen tener muchas pujas y hoy os traigo El Zoo de Cristal en versión telefilm dirigido por Anthony Harvey en 1973.


El Zoo de Cristal, como la gran mayoría de las obras de Tenneesse Williams es un drama que esconde bajo la alfombra las miserias personales de personajes atormentados y atrapados en sí mismos.


Amanda Wingfield (Katharine Hepburn) es una señora mayor, abandonada por un marido alcohólico que intenta desesperadamente encauzar la vida de sus dos hijos adultos asfixiándolos hasta la extenuación.

Tom, el hijo pequeño (Sam Waterston) es un escritor frustado que trabaja en una fábrica de bombillas y al que su madre despierta cada mañana con un "¡despierta y brilla!".
Es el único sostén económico de la familia y sueña con escapar e irse muy lejos. Mientras se decide entre su sueño o abandonar a su madre y a su hermana, visita por la noche los "cines" de la ciudad y vuelve borracho a casa como una cuba.

Laura (Joanna Miles) es la hermana mayor y principal preocupación de la madre. Es coja y su falta de seguridad le ha supuesto una timidez enfermiza. No tiene pretendientes y a su madre le obsesiona que no se case nunca.
Su mayor afición es coleccionar miniaturas de animales de cristal.




Los tres se encuentran encadenados a una situación desesperada. Laura no tiene vida social, no busca marido y no es capaz de hablar con nadie debido a su timidez enfermiza, ni siquiera para trabajar. Su hermano se ve obligado a mantener a su hermana y a su madre abandonada por su padre y para soportarlo bebe todas las noches. Mientras que Amanda intenta "colocar" a su hija por todos los medios e intenta que su hijo no siga los pasos del padre pero, por encima de todo, intenta que la familia se mantenga unida y la situación le desborda.




Katharine Hepburn ya había demostrado en 1962 que los dramas se le daban muy bien en la película Larga Jornada Hacia La Noche  dirigida por Sidney Lumet según una obra de Eugene O'Neill. En El Zoo de Cristal tiene un registro muy parecido, con la salvedad de que en esta película, el peso de la misma recae, si cabe, más en ella.

Es, en definitiva, una obra teatral pura y dura y, como en toda obra teatral lo que prima, aparte de la calidad de la obra, es la calidad de sus interpretaciones. Y como decir Katharine Hepburn es decir calidad asegurada, os animo a ver ésta obra encarecidamente.


Se estrenó en Broadway en 1945 manteniéndose en cartel durante 563 funciones. Y aunque los intérpretes, obviamente, han ido cambiando con los años, la obra ha seguido interpretándose, siendo la última Amanda Wingfield, Jessica Lange.

Fue llevada al cine en dos ocasiones: en 1950 por Irving Rapper y en 1987 por Paul Newman.


Soy consciente de que con la que está cayendo lo que más apetece no es ver un drama, pero que queréis que os diga, me encanta un dramón donde los personajes estén como cabras.

Saludos.


martes, 5 de junio de 2012

Rebelde sin causa (Rebel without a cause) 1955




Toda una obra de culto. La fama de Rebelde sin causa se debe en buena parte a la figura icónica de James Dean: su carismática interpretación y a esa rebeldía con la que encandiló al público más joven de Estados Unidos, un público que se identificó con él y lo convirtió en todo un símbolo.

Un símbolo también James Dean, quien curiosamente no recibió una nominación al Oscar por la película que lo ha perpetuado en el panorama cinematográfico. En cambio, si que lo fueron Natalie Wood y Sal Mineo por sus interpretaciones de reparto. Éste último celebró la nominación creyendo que ya tenía la dorada y preciada estatuilla en las manos, que finalmente fue a parar a las de Jack Lemmon (la película también estuvo nominada al mejor guión)





Jimmy Stark (James Dean), un estudiante de instituto confuso, desorientado y conflictivo, llega a Los Ángeles donde conocerá a Judy (Natalie Wood), de quien se enamorará, y a "Platón" Crawford, un joven que le procesa profunda admiración.
En la nueva ciudad, como en las anteriores, se verá envuelta en peleas a navaja, carreras de coches...




Rebelde sin causa trata de conflictos generacionales entre padres e hijos, y presenta, el retrato de una adolescencia incomprendida y aislada. El director, Nicholas Ray, ya había tratado estos temas en películas anteriores, como por ejemplo Los amantes de la noche y Llamad a cualquier puerta.

Ante el éxito de este film, Hollywood, que en un principio había temido las reacciones que el público pudiera tener contra el film, promovió todo un ciclo de películas relacionadas con los problemas de la juventud, entre ellas, Salvaje, rodada un año antes y protagonizada por Marlon Brando.





En 1954 Nicholas Ray había ofrecido a Warner Bros. un tratamiento de guión, basado en una idea suya y titulado The Blind Run. En el estudio se interesaron por él y le sugirieron la adaptación de un libro llamado Rebel without a cause: the story of a criminal psychopath, un estudio psiquiátrico que trataba sobre el comportamiento de los delincuentes juveniles, un fenómeno acuciante en la América de posguerra. Esto no convenció mucho al director, pero junto a Stewart Stern se encargó de adaptar el libro y convertirlo en el guión definitivo, "una oportunidad única de decir algo sobre la esencia de la soledad y del amor", dijo Stern.






La elección del reparto fue laboriosa. Una vez aceptado el proyecto, la Warner propuso a Tab Hunter y Jayne Mansfield. Sin embargo, impresionado por su trabajo en Al este del Edén (y a pesar de que Elia Kazan se lo desaconsejó) Ray propuso a James Dean. Para encontrar al personaje femenino hubo más problemas: tras muchas pruebas de cámara a muchas actrices, el estudio pensó en pedir cedida a la MGM a Debbie Reynolds. Al final, no se sabe muy bien por qué, el director se decidió por una joven estrella infantil que hasta ese momento no había hecho más que papeles de niña. Algo parecido ocurrió con Sal Mineo, que finalmente fue elegido por ser un joven promesa del estudio (a pesar de haber aparecido solamente en un par de películas).

Una vez elegido el reparto, el rodaje empezó el 30 de marzo de 1955, prolongándose ocho semanas, casi dos más de lo que en un principio Warner Brothers había calculado.





La película comenzó a filmarse en blanco y negro y en Cinemascope, pero dado que Fox tenía la patente de este formato y sólo lo cedía para films a color, hubo de cambiarse el b/n por Warnercolor, teniendo por tanto que repetir todo el material grabado hasta entonces.

El director y el actor se compenetraron de tal forma, que como Ray recordaba: "El último día de rodaje Jimmy y yo nos quedamos solos en Warner; todos se habían ido ya, salvo el portero. Nos paseábamos bajo los focos para asegurarnos de que no nos dejábamos nada. No queríamos admitir que todo se había acabado."

Tenían pensado crear juntos su propia productora, pero la prematura muerte del joven actor truncó lo que podría haber sido una colaboración realmente fructífera.





El 26 de mayo de 1955 finalizó el rodaje. Como curiosidad, la piscina vacía que sale en la película es la misma que la de El crepúsculo de los dioses, filmada cinco años atrás.
Después de todo el proceso de montaje, edición, sonido, etc., el día 1 de julio Jack Warner vio la película, y al finalizar la proyección la calificó de excelente, alabando la fuerza de la interpretación de Dean. Y tras unas semanas ultimando el doblaje de algunas escenas y remezclas de sonido, Rebelde sin causa por fin estaba lista. El 30 de septiembre James Dean tuvo el accidente mortal en su coche, a tan solo cuatro días del estreno, por lo que la película fue un taquillazo impresionante.... Había nacido el mito.



Hasta la próxima entrada corazones.

miércoles, 25 de abril de 2012

Ser O No Ser (1942) y la trágica pérdida de Carole Lombard.




Supongo que la reacción más común cuando se empieza a ver Ser O No Ser, ésta comedia, o sátira, de 1942, es volver a mirar el año en que se hizo la película. Porque, al igual que hizo Chaplin con El Gran Dictador dos años antes, Lubitsch realiza en ésta película una sátira del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.


No era la primera vez que Lubitsch metía el dedo en el ojo a una ideología o régimen político. Ya en 1939 realizó una sátira del comunismo y del capitalismo con Ninotchka. No en vano, Ernst Lutbitsch nació en Alemania, pero tenía nacionalidad Rusa y más tarde se nacionalizó Estadounidense, con lo cual conoció muy de primera mano algunas de las principales potencias del nazismo, comunismo y capitalismo, respectivamente. 




Es innegable que para realizar una comedia de algo con tan poca gracia como el nazismo y la invasión de Polonia hay que tener un talento descomunal. No obstante, su obra se caracteriza por el llamado "toque Lubitsch", el cual se usaba para saltarse la censura, incluso después de la muerte del genio.

Fue supervisor de la Paramount, posición que aprovechó para darle una oportunidad a jóvenes promesas que huían del antisemitismo nazi, como Otto Preminger y Billy Wilder.



Se considera el fundador  de la "comedia sofisticada". Legado que después heredaría Billy Wilder, que tuvo la ocasión de trabajar con Lubitsch en la Paramount, en el guión de la anteriormente mencionada, Ninotchka. De echo, cuando Lubitsch murió, Wilder dijo:  "Nos hemos quedado sin Lubitsch. Peor aún, nos hemos quedado sin las películas de Lubitsch".

Hasta tal punto llegaba la admiración de Wilder por su colega y mentor que en su despacho tenía colgado un cuadro en el que cual se podía leer: "¿Como lo haría Lubitsch?"


Me considero una fan incondicional de la obra de Wilder, pero estoy descubriendo la obra de Lubitsch y reconozco que tenía algo que le falta a la obra del primero. Algo que estaba un escalón más arriba y que yo describiría como un elegante desconcierto. Sobre todo al comienzo, las películas de Lubitsch desconciertan, empiezan con una broma tan sutil y brillante que te deja predispuesto a amar el resto de la película desde el principio. 


Os reproduzco el comienzo de Ser o No Ser:

"Estamos en Varsovia, la capital de Polonia. Es agosto de 1939. Europa aún está en paz. De momento, la vida en Varsovia continúa tan normal como siempre pero, de repente, parece haber ocurrido algo. ¿Están viendo un fantasma estos polacos?, ¿por qué se ha detenido de repente ese automóvil? Todos miran atónitos la misma dirección. La gente parece asustada, aterrorizada. ¿Puede ser cierto? El hombre del bigotito es.... ¡Hitler! (vemos a Hitler entre una multitud desconcertada) ¿Adolf Hitler en Varsovia cuando los dos países aún están en paz? ¿Y totalmente solo? Parece extrañamente despreocupado por toda la expectación que ha despertado. (se acerca a una pastelería) ¿Está interesado por los manjares del señor Maslowski? Eso es imposible... él es vegetariano y, sin embargo, no siempre se atiene a su dieta. A veces se traga países enteros. ¿Acaso quiere zamparse a Polonia también? En cualquier caso... ¿cómo ha llegado hasta aquí? ¿Qué ha ocurrido? Todo empezó en el cuartel general de la Gestapo en Berlín...





Lubitsch nos sitúa en la Polonia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial, donde un grupo de actores de la resistencia, se verá obligado a interpretar papeles inesperados para engañar al enemigo. 

Esta maravilla se estrenó en 1942 y creó una gran controversia por contratar actores polacos para burlarse de los criminales nazis, en una película que alentaba claramente a que los ciudadanos polacos les perdieran el miedo y el respeto. 

Una comedia llena de diálogos de un ingenio brutal y una valentía aún mayor, donde los personajes nazis son personajillos sin inteligencia, marionetas ridículas.


El matrimonio que está al mando del grupo de teatro son Joseph y María Tura (Jacky Benny y Carole Lombard) 




Ambos demuestran un gran talento para la comedia que, por muy distintos motivos, no llegaron a desarrollar demasiado en el cine. 

En el caso de Jacky Benny, desarrolló más su faceta cómica en radio y televisión. 


Carole Lombard, que prometía ser una actriz con el carisma de Marlene Dietrich y la vis cómica de Irene Dunne o Jane Arthur, murió antes de que la película se estrenase. 


Finalizado el rodaje en diciembre de 1941, justo cuando Estados Unidos entraba en la Segunda Guerra Mundial y tras el ataque a Pearl Harbor, el gobierno pidió a los actores americanos más importantes que colaboraran con la causa. Carole fue a Indiana a vender bonos de guerra. 

El 16 de enero de 1942, cuando regresaban a California, Carole, su representante y otras 20 personas fallecieron cuando el avión cayó en las afueras de Nevada, a los 33 años, dejando viudo a Clark Gable. Una auténtica desgracia personal y cinematográfica.




Después del trágico accidente, se modificaron algunos diálogos de la película como, por ejemplo, cuando Carole Lombard dice "¿Que te puede pasar en un avión?".


No era la primera vez que Lombard sufría un accidente. En 1926 sufrió un grave accidente de coche que le dejó una cicatriz en la parte izquierda de la cara. Cuando se recuperó, la Fox rescindió su contrato. 




Digo poco de la película, es cierto, pero es que quiero contaros lo menos posible, para que la descubráis y disfrutéis como yo. A los que aún no conocen a Lubitsch y disfrutan con el cine de Wilder, les encantará.

Una comedia gigantesca, una obra maestra, una parodia antinazi insuperable, con permiso de El Gran Dictador y de San Chaplin, por supuesto. 



Saludos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Vive como quieras (You can't take it with you) 1938




Frank Capra dijo en su autobiografía que cuando realizó Vive como quieras no pretendía hacer una película de carcajadas simplemente, sino algo "más profundo, una oportunidad para vivificar en un drama el 'amarás a tu prójimo'".

La película está basada en una obra de Brodway de Phillip Kaufman y Moss Hart, que estaba teniendo un importante éxito en Nueva York, y Capra se encontraba en dicha ciudad con motivo del estreno de Horizontes perdidos cuando acudió a ver la representación teatral de la pieza en cuestión. Quedó maravillado y pensó en llevarla al cine. Pero había un problema, y es que la compra de los derechos estaba en 200.000 dólares. Harry Cohn se cerró en banda, pero Capra insistió, y a resultas de unos favores que el primero le debía al segundo, la obra fue adquirida.



Frank Capra recogiendo su Oscar al Mejor Director por Vive como quieras.


Vive como quieras fue otro triunfo personal de Frank Capra, que consiguió su tercer Oscar al mejor director en sólo ¡cinco años! todo un récord. Además, el film también ganó el de mejor película, lo cual hizo que adquiriera tal fama y renombre, que en los carteles de sus películas, a partir de ese momento, el nombre "Frank Capra" estaría mejor situado y con una letra mucho más grande que el del propio film y sus protagonistas.




Capra editando una de sus joyas cinematográficas.


Alice Sycamore (Jean Arthur) es la única persona con un mínimo de cordura en una familia llena de lunáticos. La chica se enamora de su jefe, Tony Kirby (James Stewart) que representa todo lo contrario: pertenece a una familia refinada y cursi. Las diferencias entre los estilos de vida y mentalidad de ambas familias se agudizan cuando los padres de él van a cenar a la casa de ella y la cena termina con la entrada en escena de la policía y la detención de todos los presentes, acusados de anarquistas.



Arriba en primer término, los dos protagonistas. Abajo el reparto de la película.




Para James Stewart, Frank Capra fue lo mejor que le pudo ocurrir en su carrera. Antes de trabajar con él sólo había trabajado en comedias intrascendentes. Sin embargo el director supo ver en él al actor perfecto para encarnar los personajes que quería concebir para sus películas, sobre todo esa carita de inocente. Al año siguiente volverían a coincidir en Caballero sin espada, y esta unión alcanzaría su punto más alto en ¡Qué bello es vivir!.

Por su parte, Jean Arthur era la musa del director. Ya le había dado excelentes resultados en El secreto de vivir, participando también, junto a James Stewart, en Caballero sin espada. Ella era por aquel entonces la máxima estrella femenina de la Columbia y muy buena comediante. En Vive como quieras es la protagonista absoluta: podía comportarse de forma cálida y conmovedora para a continuación presentarse totalmente alocada. Sus apariciones en pantalla dan al film muchos de sus mejores momentos y hace gala de una expresividad absolutamente espontánea y llena de matices.

Lionel Barrymore interpreta al abuelo de esta excéntrica familia, que a diferencia del resto de sus compañeros, no se comporta de un modo alocado, sino que es el filósofo del grupo. Barrymore era ya toda una institución en Hollywood, trabajando a un ritmo frenético. Capra volvería a contar con él para ¡Qué bello es vivir!, en donde encarnará al Señor Potter, uno de los tiranos más famosos del cine.
Otro gran actor, Edward Arnold, interpreta al millonario padre de Stewart. Este papel y el que interpretó junto a Jean Arthur en Una chica afortunada, son quizá los más recordados de su carrera.

El resto del reparto es memorable y portentoso, a destacar Ann Miller, como la divertida hermana de Arthur. Ella había debutado el año anterior en Damas del teatro, y el mismo año 38, participó en la también alocada comedia de los hermanos Marx El hotel de los líos. Otro film memorable de su carrera sería junto a Gene Kelly y Frank Sinatra en Un día en Nueva York.



Divertida fotografía del reparto de Vive como quieras.




Una de las mejores parejas cómicas del cine clásico: Jean Arthur y James Stewart.



Una película divertida, llena de secuencias caóticas pero sublimes, sencillamente antológica.


Hasta la próxima entrada corazones.