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lunes, 10 de enero de 2011

La loba (The little foxes, 1941)




Tres fueron las películas en las que William Wyler dirigió a Bette Davis: de Jezabel y La carta ya hemos hablado, hoy nos ocupa la tercera y última. Y si hasta ahora el papel de mala malísima de Bette Davis nos parecía genial, los que hayáis visto La loba estaréis de acuerdo conmigo en que aquí elevó la maldad a la categoría de arte: la codicia, la avaricia, la decadencia y la corrupción son temas centrales en esta obra, y Regina Giddnes (Bette Davis) reúne todos ellos con una maestría sobrenatural, es por eso por lo que con esta extraordinaria interpretación asentó su imagen de mala.

Lo que Bette Davis comenzó definiendo en Cautivo del deseo, terminó de bordarlo en La loba, jamás una malvada de cine consiguió que se la admirara tanto.

Basada en la novela de Lillian Helman (quien también hizo el guión), la película narra las peripecias de una arpía sureña, Regina Giddens (Bette Davis) y sus hermanos (otros lobos: Oscar y Ben Hubbard, Carl Benton Reid y Charles Dingle) en la lucha entre sí por conseguir aumentar aún más su riqueza. Para ello necesitan de la firma del marido, Horace Giddens (Herbert Marshall). Las cosas se complican, y para conseguir asegurarse el dinero de Horace, Oscar propone en matrimonio a su hijo Leo (Dan Duryea) con Alexandra (Teresa Wright), hija de Horace y Regina, a lo que tanto padre como hija se oponen (ella está enamorada de David Hewitt, interpretado por Richard Carlson).
A toda esta familia debemos añadir a Birdie Hubbard (Patricia Collinge), esposa de Oscar, y que sólo se casó con ella por la plantación de su familia y sus campos de algodón. Ella tiene problemas con el alcohol y está completamente anulada por todos.

Traiciones, robos y mentiras entre hermanos, harán que los planes iniciales se vengan abajo y los chantajes y la muerte destapen la verdadera personalidad de todos los allí reunidos.




Al terminar el rodaje, Wyler y Davis acabaron mal, mal, mal... Si en Jezabel Bette Davis se comportaba de la forma más mansa posible, aquí se dejó llevar por su personaje y fue todo lo insoportable que se pueda llegar a imaginar.

A William Wyler le encantaba Bette Davis, la admiraba, la consideraba la mejor. Sin embargo, como a tantos otros, le resultaba muy complicado trabajar con ella y soportarla tantos días. Comenzó el rodaje y con ello las discusiones y los gritos entre director y actriz, y no solamente por la interpretación, también por el vestuario, la peluquería, el maquillaje...

Wyler le pidió moderación en la interpretación, no quería una mujer débil, pero tampoco que estuviera excesivamente fuerte. El personaje era el de una mujer ambiciosa, soberbia, caprichosa, avariciosa... y Bette Davis hizo eso y mucho más, ya que llevó la maldad del personaje al límite, haciendo aún más visibles los defectos de Regina.

Los gritos y las peleas eran constantes en el set de rodaje. Una noche, Bette Davis abandonó el set de rodaje dejando a todos colgados. En ese momento, William Wyler se dijo a sí mismo que jamás volvería a trabajar con ella.
Terminaron la película sin hablarse.



En la foto, Bette Davis y Teresa Wright escuchando las instrucciones de William Wyler.


Pese a todo, y es mi percepción, creo que Bette Davis hizo bien en seguir su instinto a la hora de interpretar a Regina Giddens en lo de que estuviese comedida, pienso que al dar esa imagen fuerte consiguió una interpretación más creíble, convincente y mucho más acorde con la maldad del personaje.





Esta película desató una lucha sin cuartel entre Tallulah Bankhead y Bette Davis (más bien de la primera contra la segunda), ¿por qué? Tallulah interpretó el papel de la Sra. Giddens en Brodway y cuando supo de la adaptación cinematográfica se hizo muchas ilusiones, por lo que sintió que le había robado el papel.

Fuera por celos, rabia o envidia, lo cierto es que Tallulah Bankhead estaba muy equivocada: la película no iba a ser rodada por la Warner Brothers, estudio bajo el cual Bette Davis tenía su contrato, esta película lleva el sello de la Metro Goldwyn Mayer bajo la marca de una filial del hijo del Sr. Goldwyn Mayer,The Samuel Goldwyn Studio y tanto él como el director querían a toda costa a Bette Davis, para nada estaban interesados en Tallulah pues consideraban que la primera estaba mucho más preparada y era mucho mejor actriz, además, Bankhead no era muy querida ni por el público ni por la crítica, sus películas eran un rotundo y absoluto fracaso (pasó 11 años sin hacer cine, aunque se concentró en el teatro, donde estaba muy bien mirada y cotizada).

A la hora de negociar el contrato con Jack Warner hubo otro trifulca: éste pedía una cifra desorbitada por su actriz de cabecera, algo que la filial del estudio del león no estaba dispuesto a pagar. Pero las presiones del director y Samuel Golwdyn Jr., que por todos los medios posibles querían a la Davis, así como la propia actriz, que no cesó hasta que el estudio la cedió.


Se dice que William Wyler aconsejó a Bette Davis que fuese al teatro a ver la obra, allí comenzó a forjar su interpretación: mientras que Tallulah hacía de mujer que se tenía que defender de sus hermanos, Bette hizo de Regina una depredadora. El director tampoco quería un personaje caracterizado como una víctima de los acontecimientos... pero no se podía imaginar que la fuerza que le dio la "reina de Hollywood" iba a ser precisamente lo que diese al traste con el tándem.


Horace y Regina Giddens.



Curiosidades:

- El personaje de David Hewitt no aparece en la obra, se incluyó para la adaptación cinematográfica a instancia del propio Wyler.
- La película se estrenó en el Radio City Music Hall de Nueva York, y ese mismo día, casi 23.000 personas vieron el film, según informó el New York Times, un récord de asistencia para la época.
- Desde 2003 el personaje de Regina Giddens está en el puesto 43 de los mejores villanos del cine americano. Baby Jane Hudson (interpretado también por Bette Davis) ocupa el 44.
- Al día siguiente de Bette Davis abandonar el set de rodaje, comenzaron a circular rumores sobre la posible sustituta: Miriam Hopkins (que Jack Warner ofreció en un principio para el papel en lugar de Bette Davis) y Katharine Hepburn sonaron con más fuerza. Pero ni el director ni el productor lo confirmaron.
- La película estuvo nominada a 9 premios Oscars, incluyendo Mejor película; Mejor director; Guión adaptado; Mejor actriz principal; Mejor actriz secundaria (tanto Patricia Collinge como Teresa Wright), entre otras.



Los hermanos Hubbard juntos. También Oscar Hubbard.


Con La loba, Bette Davis consiguió una de sus interpretaciones más aplaudidas y toda una referencia en el cine.

El mito se fortaleció, y aunque resultase conflictiva, dura e inflexible en las distancias cortas, Bette Davis demostró ser una actriz inimitable e inigualable.


Hasta la próxima entrada corazones.

miércoles, 11 de agosto de 2010

La Calumnia (Different) 1961


¿Hasta que punto puede un rumor, infundado o no, destruir las vidas de las personas?, ¿hasta que punto tenemos que negarnos a aceptar lo que somos por lo que piensen un puñado de pueblerinos mojigatos?.

Se dice que Hollywood es una fábrica de ilusiones. Y, desde luego, de ilusiones es de lo que vamos a hablar hoy, pero del término ilusión como percepción distorsionada de la realidad o esperanza infundada. La esperanza infundada de los censuradores y productores de Hollywood de que todas sus estrellas fuesen heterosexuales, católicos, apostólicos y romanos.

Todo el mundo se llevó las manos a la cabeza cuando se estrenó en 1961 una película que fue calificada como drama psicológico, llamada La Calumnia, película que aborda temas tan peliagudos para la época como el lesbianismo, lo que pueden llegar a generar unos rumores infundados por parte de una niña diabólica y cómo destrozar una vida en cuestión de días.


La Calumnia
ya había sido presentada al público con varios disfraces. En 1934, esta obra teatral de Lillian Hellman fue interpretada bajo el nombre de The Children's Hours. Lillian Hellman escribió otras obras como Julia o La Loba, que interpretó para Broadway la actriz Tallulah Bankchead y para el cine Bette Davis, a las órdenes también ésta última de William Wyler.

En 1936, el propio director de esta revisión de 1961, William Wyler, realizó una versión anterior de la misma obra llamada These Three, mucho más descafeinada que la de los años 60. En esta anterior versión de 1936 la censura eliminó toda insinuasión lésbica.
En la versión de los años sesenta, Wyler se vió obligado a cortar numeroso material donde se hiciera referencia explícita o implícitamente a la homosexualidad de Martha (Shirley MacLaine) para conseguir la aprobación de la Motion Picture Production Code.

No es de extrañar pues que muchos actores y actrices se vieran obligados a representar una farsa de su vida privada de cara al público. Para ello, se crearon los llamados "matrimonios lavanda" o "matrimonios blancos" que se volvió muy popular en los años 20 cuando la imposición de las cláusulas morales en los contratos de actores y actrices de Hollywood, causó que algunas estrellas homosexuales contrajeran matrimonios por conveniencia para proteger su reputación pública y mantener sus carreras. De esta forma, se casaban entre sí actores y actrices homosexuales así como un actor/actriz homosexual con su contrario heterosexual. En el caso de los últimos, a los homosexuales les servía para lavar su imagen y al heterosexual para conseguir influencias, prestigio o una vida más acomodada. Los casos más sonados pueden ser los del matrimonio de Cary Grant con Mary Martin. Al público, que Mary Martin y Janet Gaynor, la esposa de Randolph Scott, se fueran juntas de vacaciones y disfrutaran de lo que se denominaba entonces "charla entre mujeres" le pareció encantador.

Claro que si tan mal vista estaba la homosexualidad tanto entre hombres como entre mujeres, las mujeres disfrutaban de lo que en aquella época se denominaba "matrimonio de Boston" o lo que es lo mismo, dos mujeres viviendo juntas de forma independiente sin apoyo o soporte masculino.
Sin embargo, cuando los rumores de que Cary Grant y Randolph Scott compartían algo más que una amistad (compartieron una casa en la playa los fines de semana durante años) la RKO dio a elegir a Grant entre Scott o la renovación de su contrato. Grant eligió el contrato.

Cary Grant y Randolph Scott

Famoso también fue el caso de Joan Crawford, que cuando se casó con Douglas Faribanks Jr, su carrera se impulsó y a ella entre cócteles y fiestas con los peces gordos de la industria se le olvidó que había sido la reina de los clubes de lesbianas de Berlín en los años 20, con permiso de la Dietrich.

Ahora, yo misma me estoy basando en rumores mientras formo el preámbulo para hablaros de esta pelicula. Por supuesto nunca se confirmó que Cary Grant fuese homosexual o bisexual (de hecho se casó cinco veces) y tampoco Joan Crawford confirmó nada sobre su condición sexual, de hecho se casó cuatro veces.
Sin embargo, Crawford pertenecía a lo que se llamó El Círculo de Costura, (The Sewing Circle) un grupo privado de mujeres homosexuales y bisexuales de Hollywood que exisitó durante las décadas de 1920 a 1950 al que pertenecieron además de Joan Crawford, Greta Garbo, Marlene Dietrich, Barbara Stanwick o Claudette Colbert, algo parecido a lo que fue El Círculo de Bloomsbury al que pertenecieron Virginia Woolf y Vita Sackville-West.

Marlene Dietrich y Claudette Colbert

Como sus peliculas, los rumores sobreviven a la propia vida del actor o actriz. Parece no tener marcha atrás, porque cuando se lanza un rumor, aunque se demuestre lo contrario siempre quedará un atisbo de duda. Eso es precisamente lo que les pasa a las dos protagonistas de La Calumnia, Martha (Shirley McLaine) y Karen (Audrey Hepburn), dos amigas desde la universidad que con mucho esfuerzo han logrado montar y ser las directoras de su propia escuela para niñas. Karen está a punto de casarse con su prometido, Joe Cardin (James Garner) hasta que un día castigan a una de las alumnas, Mary (Karen Balkin) que se venga de ellas contandole a su abuela una mentira, o una verdad a ciegas, sobre las dos directoras de la escuela, a partir de un comentario que ha oído y que ella ha distorsionado. Cuando el rumor se va extendiendo y llegando a oídos de los padres de las alumnas, Martha y Karen se quedan solas, marginadas y apartadas de la comunidad. Todo el mundo cree que son amantes, aunque nadie se ha molestado en preguntarles si eso es cierto o no. El rumor termina con sus trabajos y sus vidas.

Para ver esta pelicula del gran William Wyler, debeis despojaros de vuestra condición de espectadores del siglo XXI porque, si no lo haceis, os resultará una pelicula un tanto exagerada. Los resultados catastróficos del rumor unido a las actuaciones excesivamente teatrales en ciertos puntos, sobre todo las de la niña Karen Balkin, que curiosamente fue su primera y última película, hacen que la historia resulte demasiado exagerada, no estoy segura de hasta que punto.

Los giros inesperados de la historia mantienen al espectador en lo que yo denominaría casi "alerta felina". Tengo que decir que antes de verla ya sabía un poco de que iba la pelicula. Pero debo decir que aunque la creía predecible, al principio pensé una cosa, después pensé otra pero nunca sabes hasta el final si la calumnia era infundada o no o que pasará en el siguiente minuto, casi como en un libro de Agatha Christie. Y, sobretodo, el final es inesperado cuando ya no te esperas que pueda pasar nada más interesante.


Las interpretaciones de Shirley MacLaine y Audrey Hepburn son arriesgadas, cargadas de una carga sentimental y una angustia que oprimen al espectador. En lo que se refiere a Audrey debo decir, que despues de ver muchas de sus peliculas, no entiendo porque se la sigue relacionando con papeles de pija y ñoña. Sus interpretaciones en La Calumnia, Historia de una monja, Desayuno con diamantes o Sola en la oscuridad descubren que era muchísimo más que una cara bonita y un icono de no sé que moda. La escena final donde
sale del cementerio del entierro de Martha después de su suicidio con la cabeza bien alta mientras todos los que las han marginado no se atreven ni a acercarse a ella es realmente emotivo y doloroso.

Shirley MacLaine destila una montaña rusa de emociones. Es transparente pero a la vez nunca sabes muy bien lo que piensa. A veces te hace dudar y otras veces ves muy claro lo que está pasando por su mente, pero nunca sabes lo que pasará. ¿Será verdad eso de que los niños y los borrachos nunca mienten, por muy perversos que sean los niños y muy borrachos que estén los borrachos?

Shirley McLaine ajustandole las cuentas a Karen Balkin fuera de cámara.

Aprovecho lo de decir que es una pelicula muy teatral, en cuanto a escenarios y actuaciones, centrando toda la atención en el diálogo y las expresiones de los personajes, para que si teneis la oportunidad la veias en V.O.S porque si ya el doblaje español de por si es a veces desmesurado en teatralidad, cuando les dan pie, llega a producir cierta risa por mucho drama que la pelicula nos quiera transmitir. Confieso que una vez mi cuerpo se elevó, literalmente, del colchón donde estaba viéndola porque me asustó un grito de Martha, es decir, de la dobladora de Shirley. Como es lógico, después vinieron las risas, y la magia del drama se esfumó.

Doblajes aparte, Shirley reconoció años más tarde que no sabe como pudo interpretar a alguien así porque según dijo: "(...)alguien que se rechaza de una forma tan cruel a sí misma; el guión debería haber defendido a su personaje, ella debería haber luchado por su humanidad en lugar de condenarse a sí misma."

James Garner, que interpreta al prometido de Karen, Joe Cardin, es el único que cree que el rumor es infundado. O eso creen ellas y él mismo. Al final, hasta el prometido de Karen tiene dudas de si su novia es lesbiana.
Joe es el personaje que intenta poner un punto de cordura en toda esta situación que se les va de las manos y que está destruyendo la vida de su prometida, la de su amiga y la suya propia.

Hepburn, Garner y McLaine

Pero ninguno de los tres consiguió una nominación al Oscar. Fue Fay Bainter, la ganadora de un Oscar a la mejor actriz de reparto por Jezabel la que consiguió una nominación interpretando a la abuela que pone en alerta a los demás padres.

Desde luego fue una más que justa nominación. Si tuviese que elegir a la mejor actriz de la pelicula esa sería Fay Bainter. Siempre se suele olvidar a esta actriz a la sombra de estrellas como Audrey Hepburn y Shirley McLaine y, al menos en este caso, me parece una injusticia.

Otra de las nominaciones al Oscar fue la de dirección artística.


Estamos ante otra de las maravillas que creó William Wyler, en su, aunque no última película, ocaso cinematográfico, basándose desde luego en la obra original de Lillian Hellman, que siempre reprochó que la industria cinematográfica censurase su obra original, al parecer basada en una experiencia personal, de esa manera, y a la que Wyler le rindió justicia dos veces, según veía que la censura le iba permitiendo un poco más de margen en 1939 y 1961. La industria le dio la razón nominando el guión original a un Oscar.

Moraleja de hoy: Si los que hablan mal de mi supieran lo que pienso yo de ellos, hablarían aún peor.

Y si, sé que estais pensando que lo pienso, Audrey Hepburn y Shirley McLaine hubiesen hecho una pareja estupenda.

Un saludo a todos y no olvideis votar por vuestros directores favoritos :)

jueves, 29 de abril de 2010

Jezabel


"Nunca un vestido rojo fue tan rojo en una película en blanco y negro"


En esta película Bette Davis demostró como una actriz de "rasgos irregulares" puede resultar sumamente atractiva y arrebatadora. Cuando hay arte y talento, lo demás está de más.

Según dicen, este papel le fue concedido por no conseguir el de Scarlet O'Hara en la mítica Lo que el viento se llevó. La verdad, es que las historias se asimilan: una belleza sureña, egoísta, caprichosa y vanidosa, con dos galanes tras ella y con el marco de la Guerra de Secesión detrás.

Los estudios Warner fueron muy astutos y supieron aprovechar esa fiebre sureña en que se embarcó el país para hacer de esta película un auténtico éxito de taquilla.
Esta película sólo podía ser dirigida por William Wyler, ya que como dijo Bette Davis años más tarde: " William Wyler corrigió todos mis malos hábitos".
La Davis, que era el terror de los directores, se comportaba como un corderito cuando estaba en manos de Wyler.



Bette Davis y William Wyler en un descanso durante el rodaje de "Jezabel"


Jezabel era el proyecto más ambicioso al que se enfrentaba William Wyler y para ello puso toda la carne en el asador. No escatimó tiempo ni dine
ro, pero finalmente el tiempo se le echó encima y la película seguía aún sin terminar, por lo que Jack Warner pensó en sustituirle, algo a lo que Bette Davis se negó rotundamente (evidentemente Jack se replegó pues conocía el carácter de la actriz y sabía que era mejor tener a la mejor estrella femenina del estudio de su parte).

Comenzó aquí la etapa dorada del director con títulos como Cumbres borrascosas, La carta, La loba (estas dos últimas junto a Bette Davis) o Los mejores años de nuestra vida.



Las estrellas masculinas son Henry Fonda y George Brent:
El primero está formidable, sensacional, no se puede esperar otra cosa de él. Estaba empezando a despuntar en Hollywood como estrella; su interpretación es admirable y se hace notar (a pesar de que toda la película está montada alrededor de su protagonista femenina).

Henry Fonda aceptó el papel sólo si quedaba libre el 17 de diciembre de 1937, fecha en la que se esperaba que naciese su hija, la hoy también estrella de cine Jane Fonda. Henry Fonda rodó sus escenas y secuencias antes que el resto, incluso primeros planos aislados que luego serían montados con los de Bette Davis, por lo que ella se vio obligada a dar réplica a un "no oponente". Ahí se demuestra su talla, valía, versatil
idad y que es una actriz como una catedral.


Al igual que en Lo que el viento se llevó, nos encontramos con dos galanes: el imposible amor de la protagonista, más sensible y caballeroso, y su más rudo y directivo pretendiente que no consigue el amor de la amada. La diferencia es qu
e mientras en Lo que el viento se llevó la estrella es el hombre a quien Scarlet no ama, aquí lo es al que Julie (Bette Davis) ama con todas sus fuerzas.


En Jezabel, George Brent hace de segundo galán, pero su forma de actuar es un tanto encorsetada y queda eclipsado por la omnipresente Bette Davis y por su compañero de reparto Henry Fonda.



Es importante también destacar la presencia y actuación de Fay Bainter (tía Belle), ganadora del Oscar a la mejor actriz de reparto por esta formidable interpretación.



Me resulta muy difícil el no comparar Jezabel con Lo que el viento se llevó. Tengo que reconocer que, personalmente prefiero la interpretación de Bette Davis en esta película a la de Vivien Leigh (no con ello quiero decir que esté mal, al contrario está sensacional), sin embargo, la fotografía, la música, la dirección artística y el vestuario son mucho mejor los de Lo que el viento se llevó (desde aquí adelanto ya una de mis próximas entradas).
Secuencias destacadas y curiosidades:

  • La entrada de Bette Davis fue cuidada hasta el último milímetro: debía aparecer vestida con traje de montar. William Wyler le enseñó a coger la cola del vestido con una fusta; hasta una treintena de veces rodaron esa escena. Bette Davis acabó harta, pero cuando vio el resultado quedó totalmente encantada.
  • Para la secuencia del baile, que en un principio
    debía ser rodada en medio día, finalmente fueron necesarias tres semanas.
  • Cuando Bette Davis, de blanco inmaculado se arrodilla ante su amado para pedirle que la perdone por su comportamiento. En ese momento, llega su prometida y se la presenta, dejando KO a Julie.
  • Mi favorita: cuando Julie canta, con una mezcla de rabia e impotencia, pero mostrando una alegría forzada y con los ojos llenos de lágrimas, una preciosa canción con los niños (hijos de los esclavos) de la plantación: sentada en el porche, con su vestido blanco, ese que no quiso el día del baile por pone
    rse el rojo... Sin duda alguna, esta escena demuestra el por qué ella es una de las grandes del cine.
Fay Bainter y Bette Davis con sus Oscars por Jezabel


¿Por qué se llama la película Jezabel? Pues tía Belle se lo explica a Julie tras un trágico suceso del que la joven es culpable:
Jezabel era un personaje bíblico, concretamente reina de Israel. Pues sobre ella recayó la ira de Dios al permitir el culto a religiones paganas, la idolatría, ser una tirana con sus súbditos, y por usar sus encantos sexuales para conseguir todo lo que se le antojaba (esta es la parte que más se ajusta al personaje de Julie, si bien aparece de forma muy velada debido al famoso Código Hays).

El Oscar de Bette Davis por Jezabel

En la imagen, el Oscar de Bette Davis por Jezabel. Este Oscar salió a subasta y fue adquirido por el director de cine Steven Spielberg, que lo donó a la biblioteca de la Academia.

Un beso y hasta la próxima entrada corazones.

martes, 19 de enero de 2010

La Carta


Quién alguna vez no se haya arrepentido de escribir una carta, hacer una llamada o enviar un sms en alguna ocasión que tire la primera piedra (el puesto de lapidación a lo Monty Python en La Vida de Brian lo tenemos en la segunda planta a la derecha).
Eso debió sentir el personaje de Bette Davis, Leslie Crosbie, en La Carta, cuando su abogado defensor le comunicó que se había encontrado cierta carta...

La Carta (The Letter) es una pelicula de William Wyler de 1940 con un principio, cuanto menos, inquietante con Leslie Crosbie (Bette Davis) pistola en mano asesinando a un amigo de la familia. La acción se desarrolla en Malasia en una plantación de caucho. Al oir los disparos, los esclavos de la plantación quedan atónitos al ver a la señora de la casa matando a sangre fría a su amigo. Tras seguir disparando al cuerpo sin vida de éste ordena a los esclavos llamar a su marido con una pasividad asombrosa.
Leslie alega defensa de su integridad ante la acusación de asesinato pero pronto aparecerá una carta en esta historia que tendrá mucho que decir al respecto.

Muchos califican esta pelicula como una obra maestra del séptimo arte. Personalmente opino que es una gran obra maestra de la fotografía, de la interpretación, de los planos y del encuadre. En general se puede resumir en una magnífica dirección y en dos palabras se puede resumir en William Wyler.

Por otra parte, como guión resulta bastante presivible desde el principio. Desde el mismo momento sabemos que si el personaje de Bette Davis a asesinado a un hombre por defensa de su integridad tal y como ella misma afirma ya no hay pelicula. Eso sí, las razones no las sabemos y he aquí donde se conforma un halo de misterio digno del mejor cine negro.

La Carta obtuvo siete nominaciones a los Oscar: director, actriz principal, película, edición, música original, fotografía y actor secundario.

En cuánto a la dirección creo que, como dije antes, con decir William Wyler ya se entiende, pero como dicen por ahí, "el movimiento se demuestra andando" y hay un momento en la pelicula, cuando el abogado defensor, interpretado por un magnífico James Stephenson, tiene un encuentro en la cárcel con Leslie para informarle de que ha aparecido una carta que le hará flaco favor, donde los planos de Wyler nos regalan unos irrepetibles silencios y gestos de Bette Davis.

Creo que era Wiiliam Wyler el director que fue invitado a un programa a donde llevaron a varias personas importantes en la vida de Davis y nada más entrar el presentador le preguntó a Wyler "¿Era difícil trabajar con Bette Davis?" a lo que Wyler contestó "¿Difícil?...no" y tras unos segundos dijo "¿"Fácil?...no".

Desde luego, por muy difícil que fuese trabajar con Davis, el resultado siempre brillaba. En esta ocasión, el personaje que interpreta es una mujer manipuladora, fría, calculadora, se podría decir que hasta le da un toque de tensión sensual, usando artimañas sexuales para escapar de la condena de asesinato. Y aquí habrá quien dirá que Davis estaba encasillada en el papel de mala, a lo que yo digo, quien quiera que lo mejore.
Dicen por ahí, que cuando un actor o una actriz tiene que demostrar su valía es cuando desaparece el guión. Si es así, desde luego Davis era la mejor por sus gestos y sobre todo sus miradas, diciendo lo que tiene que decir sin palabras y es que a Bette le sobraba y podía derrochar una capacidad que ya muchas actrices quisieran tener: hablar usando el silencio.




No se quedó atrás el otro nominado a los Oscar de la pelicula por su actuación, James Stephenson. En concreto me encantó el momento en el juicio, donde también sin hablar se puede ver que el abogado Howard Joyce está avergonzado de haber faltado a sus principios.

Quiero aclarar que cúando me refiero a que el guión me pareció flojo quiero dejar a parte los diálogos, muy precisos en esta pelicula. No creo que se ponga una palabra de más y son varias las situaciones donde esto se puede ver, por ejemplo en la antes mencionada cita del abogado y Leslie en la cárcel, el momento del encuentro de Leslie con la esposa del asesinado o el final.

También quiero hacer mención especial al doblaje en castellano pues yo que tengo un oído muy agudo para eso de reconocer voces me di cuenta que el doblaje de Bette Davis cayó en las manos o en la garganta, mejor dicho, de Matilde Conesa. A lo mejor este nombre no os suena de nada, pero si os digo, la Bruja Avería, a lo mejor os suena más. Es curioso escuchar a la Bruja Avería doblando a Bette Davis. Ya sabeis, Avería era antigua compañera mía de mis años de electroduende, tenía que decirlo...la cabra tira pal monte.
Tonterías aparte, lo digo porque no me suelen gustar los doblajes de las actrices de esa época, la mayoría de las veces sobreactuados. Así que para una vez que me gusta, lo diré y al César lo que es del César.

Para terminar me gustaría decir que he estado un poco ausente en las pasadas vacaciones pero, como dice una canción de Sabina "para qué más detalles, ya sabéis, copas, risas, excesos"

Estamos por aquí de nuevo. Saludos a todos.